octubre 31, 2007

Una historia de terror... de la vida real.

La verdad sea dicha, sí creo en lo inexplicable y lo que está más allá de lo evidente. (Risa.) Como creo que siempre ocurre, hasta que no lo vives en carne propia, no lo empiezas a creer de verdad. Igual das el mentado "beneficio de la duda", pero hasta ahí. Bueno, tan sólo como un ejemplo (quizás innecesario, pero siempre hago este tipo de cosas; ya saben cómo soy), hubo un tiempo en que dudé con amplitud y renegué con vehemencia de la existencia de Dios. En parte por ser un fácil vulnerable a los dictados de una mujer (siempre pasa), en parte porque me sentía "Juan Camaney". Esto, ya muchos lo saben, me llevó a involucrarme con el panteísmo y, bueno, ocurrió que un día, de esos depresivos míos, estuve al borde de hacer una de mis tonterías (pero a la décima potencia) y pasó algo que en mi fuero interno no dejó lugar a dudas: Dios existe. Algún tipo de ser superior existe. Nada que todos somos en parte Dios ni nada de argumentos fáciles y chabacanos. En fin, la intención era mostrar que suele pasar lo siguiente: hasta que no vives algo en carne propia, no lo crees. Y es entendible pues, por lo regular, uno necesita de "pruebas" sobre las cosas. Posiblemente sea inherente a un mundo como el contemporáneo, pero eso ya es harina de otro costal.
Volveré al propósito inicial de este texto: hablar de una historia de terror de la vida real. Bueno no sé si sea verdaderamente "terrorífica", pero sé que entienden a lo que me refiero. Es decir, una historia sobre fantasmas y entes de lo paranormal. Unos tíos (hermanos de mi madre) viven en un fraccionamiento de los suburbios metropolitanos. Mi tío acostumbra coleccionar antigüedades, una afición en la que ha gastado "sus dineros" de solterón cincuentón. Ocurre que, así como dicen por ahí, en esa casa espantan. Yo tengo la impresión que el hecho de tener una casa atascada de antigüedades influye en esto, ya que me imagino que, se quiera o no, uno debe dejar algo de su energía en los objetos que poseyó. Entonces, debemos considerar que esa casa aglutina las viejas pertenencias de muchas personas, que vayamos a saber en qué condiciones "pasaron a mejor vida". Planteémoslo así: En esa casa pasan cosas inexplicables para el grueso de los más escépticos. Así, hubo un tiempo en que esa casa estaba más habitada que de costumbre. Hoy por hoy, viven una tía y un tío, que son hermanos, y un primo, que no es hijo de ninguno de los tíos que ahí viven. (Historias familiares mucho más intrincadas que cualquier novela de Televisa.) Les decía que por un tiempo ahí vivieron, además de los ya citados, otro tío con su esposa y su pequeño hijo. Y fue cuando todo se desató...
Basta. Esto está tomando tintes de "Cañitas". No, para nada. Aunque será algo largo, sólo haré un recuento de las distintas "cosas inexplicables" que ocurrieron en un período en específico, hace unos doce, diez años. Un día macabro las cosas se pusieron aún más raras. En la casa siempre habían habido ruidos extraños y sensaciones poco placenteras, eso que se le dice "pesadez" en el ambiente, pero nada más. Pareciera ser, por los recuentos familiares, que todo empezó cuando llegaron mis tíos con su pequeño hijo a vivir a la casa. Quizás molestaba al fantasma que hubieran más habitantes o vayan ustedes a saber. Habían más ruidos, las cosas cambiaban de lugar, las cosas se rompían de repente. Todo empezó a subir de nivel, por decirlo de alguna forma. Hasta que una noche, estaban todos en sus cuartos, cuando tocaron a la puerta... ¡de todos los cuartos! Todos salieron y se miraron sorprendidos entre sí. Después pasó que un antiguo Pinocho hablaba con mi pequeño primo y le decía que hiciera travesuras. Se dio la orden de deshacerse de él, pero como siempre ocurre en estos casos, la estupidez se impuso y sólo lo guardaron. Un día, el Pinocho se apareció ineditamente en la cama de mi tío, el coleccionista y dueño de la casa. El Pinocho fue destruído. Otro día, la suegra del tío recién llegado estaba sola en la sala y vio pasar a un hombre de capa negra y sombrero negro. Pensando que era su yerno, le dijo a su hija que el "sangrón" había llegado ya, que venía disfrazado. Al buscarlo, nunca encontraron a nadie en la casa.
Los siguientes días el "ente" (o lo que fuera, pero lo llamaremos ente) se manifestó con mayor fuerza. La tía, que siempre vivió ahí, pudo ver como un hombre de las mismas características del visto por la suegra de mi tío, pasaba frente a ella. Algo imposible pues la ventana de la cocina da a un patio, que se encuentra seis metros hacia abajo de la ventana. Ya era cosa común ver pasar al ente por la casa, pero de una forma rara. Veían pasar las manos, el cabello, alguna parte del cuerpo, pero nunca lo veían pasar completo. Dicen que cuando estaban muy sugestionados veían más del cuerpo, pero llegó el día en que alguien sí lo vio completo. Esa tarde mi tío, el recién llegado, llegó cansado del trabajo, pero más cansado por las vivencias de la casa. Estaba ya muy asustado, bajó las escaleras hacia su recámara y en el pasillo pudo ver al ente. Completo. Mi tío se volteó para correr en las escaleras, pero dice "se le subió el muerto" que no lo dejó seguir y, según él, le sopló al oído un aire frío. Hoy es día que aún recuerda la experiencia fantasmal. Finalmente, un amiga de mis tías fue a visitar la casa. No había nadie en casa, más que la sirvienta. Para la muchacha del servicio no le resultaba problemático dejar entrar a la amiga, a quien ya conocía y sabía que era una amiga de todas las confianzas. La amiga se instaló en la pequeña sala de la recámara de mi tía a esperar. La muchacha siguió con sus labores. Un grito se oyó por la casa. Inexplicablemente, la amiga estaba siendo literalmente arrastrada ante la mirada inaudita de la sirvienta. La subieron por las escaleras y la dejaron en el patio principal. Las dos salieron huyendo de la casa. Al llegar mi tía, encontró la casa vacía con las puertas abiertas y se asustó. Buscó a la muchacha del servicio, al no encontrarla pensó lo peor. Imaginó que la muchacha había robado la casa, pero no, todo seguía intacto. Pasó mucho tiempo. Nunca volvió a saber de la muchacha. Se volvió a encontrar a su amiga en un centro comercial, quien le contó todo lo sucedido. Su amiga nunca ha querido regresar a la casa. Ante tanta cosa, hicieron una reunión familiar en la que se habló lo sucedido. Todas las mujeres de la familia de mi madre confesaron algo que les apenaba y nunca habían dicho. Todas habían soñado haber sido violadas, al quedarse en la casa. Para rematar, por un hombre de las características del que había estado apareciendo. Llamaron a un sacerdote para bendecir la casa. El sacerdote era muy viejo y no aguantó. Cuentan que el agua bendita prácticamente desaparecía al tocar el piso y el sacerdote tuvo que irse a los escasos minutos de empezar, porque no podía con la "pesadez" del ambiente. Los tíos recién llegados y el niño se fueron de la casa.
Dudo que haya sido un caso de psicosis colectiva. No son todas las historias las aquí contadas, sino las más relevantes. No creo que mi familia materna se hayan inventado todo esto para llamar la atención nada más. Ustedes podrán creerlo o no. Me constan algunos hechos "inexplicables", como un sillón que siempre ha decidido que los cojines deben estar como él quiere. Los acomodas, sales del cuarto, regresas en cinco minutos y ya están desacomodados. Investigaron y resultó que en las tres casas aledañas también ocurren "hechos inexplicables". Según esto, cuando se construyó el fraccionamiento, unos albañiles violaron y asesinaron a una joven. Esa es la "explicación" a lo inexplicable. Las cosas volvieron a la "normalidad" cuando los tíos huéspedes y su hijo se fueron de la casa. Los ruidos siguen. Se oyen voces. Ya no aparece el "ente". Mi tío sigue coleccionando antigüedades. La "pesadez" en el ambiente seguirá siendo la constante y el motivo para recordar que hay cosas que sencillamente no pueden explicarse.

octubre 28, 2007

Fotos desde el celular

Entre las diversiones que he hallado en mi nuevo aparato celular, se encuentra la posibilidad de tomar fotografías en todo momento con toda espontaneidad. Les dejo algunas.


Ciudad de México desde El Tenayo

Tlalnepantla desde El Tenayo

Amanecer en la ciudad

Frío de octubre

octubre 24, 2007

Top 100 DJs

Supongo que a muchos les debe valer un cacahuate el siguiente post, pero todo sea en aras de expander la cultura general, si es el caso de que les valga un cacahuate. Si les interesa, entonces servidos sean. Jajaja. Se han dado a conocer los resultados de DJMAG2007, aquí los resultados de los diez primeros lugares:

1
Armin Van Buuren - Finally. Five years after entering the Top 10 of our DJmag Top 100 DJs poll, Armin van Buuren has been crowned the World’s No.1 DJ.
2
Tiësto - After winning three years in a row before losing his crown to Paul van Dyk last year, Tiësto once again came close to lifting the No.1 title.
3
John Digweed - John Digweed is well accustomed to long journeys. That’s largely a function of his globetrotting lifestyle of course, something he’s more than happy to talk about when DJmag tracks him down at Dallas airport.
4
Paul Van Dyk - From the intense production involved in ‘In Between’ — the artist album he’s been perfecting for the last three years — to the high-energy live sets at the world’s biggest dance festivals, it’s been an exceedingly busy year for Paul van Dyk.
5
Sasha - It’s been a period of change for Sasha. One of the world’s most widely travelled DJs, he cut back on his club activities during the first half of the year to spend more time in his studio in New York.
6
Above & Beyond - Above & Beyond’s vault from innovative trance trio to globe-trotting DJ superstars is now complete.
7
Carl Cox - “Over the years, people have got used to labeling me a techno DJ,” reckons Carl Cox. “But I’ve been a drum & bass DJ, a house DJ, a hardcore DJ, a soul DJ — some called me a trance DJ in my F.A.C.T. days. I just try not to be pigeon-holed.”
8
Ferry Corsten - Architect, pioneer, instigator — refer to him anyway you want. Ferry was unquestionably the man behind 1999’s Great Dutch Trance Breakout, splitting the door wide open with ‘Out Of The Blue’, ‘Carte Blanche’ and ‘Gouryella’.
9
Infected Mushroom - Just two years after breaking into the Top 100 as one of the highest new entries in history, the boundary busting psy-trance overlords have finally smashed their way into the elusive number. Infected Mushroom — Amit ‘Duvdev’ Duvdevani and Erez Eizen — are Top 10 gunners at last.
10
David Guetta - Despite spinning from the age of 17 in various Parisian venues and now onto his third artist album, this was nevertheless the year that David Guetta really became a household name in house music.

Información tomada de http://djmag.com.

octubre 21, 2007

Ráfaga de colores

Aquella noche salí de casa apresurado. Apresurado con no sé qué. Sencillamente, apresurado. Por todo y por nada. La noche me cubría por todas partes. Sin decir absolutamente nada, solamente emprendí el camino de la vida. Cruzaba calles y calles. Caminaba por las banquetas. Saltaba obstáculos. Observaba. Mejor dicho, sólo veía. Nada importaba. Apresurado yo. Apresurado. Uno, dos. Vamos, hacia adelante, vamos. Una pareja ahí, en una de las ya innumerables banquetas. Ella sentada y él tirado en el piso. Los dos se abrazaban fuertemente y lloraban seguramente por algún incontable (e intragable) hecho del amor, o mejor aún, algún deshecho del amor. Ahí voy. Sigo mi camino. Uno, dos. Sin parar. Corro. Brinco. Un hombre oscuro, tan oscuro como la noche, me ve con inquietud. Él está solitario en un rincón de aquella interminable calle. Da vueltas y vueltas. Apresurado yo. Veo un bote de basura a mi lado, de esos grandes. Sin motivo alguno, salté sobre él. Tomé un impulso inusitado y emprendí el vuelo.

Ahí voy. Volando. Sintiendo la libertad plena. Estiro mis brazos y me dejo llevar por las corrientes de aire. Respiro profundamente. Siento la libertad plena. Observo a mi alrededor. Muchos techos de casas. Las incontables cosas que hay en aquellos techos: tinacos, chácharas, tendederos, basura, nada. Ahí voy yo: volando por mi entorno. Un pájaro me voltea a ver incrédulo e indignado. ¿Qué hacía yo invadiendo el territorio que ellos habían conquistado hace ya tanto? "It's disgusting", mi pensamiento espontáneo fue en inglés por alguna razón. Pateé tan fuerte como pude al pájaro y lo mandé a volar (curiosamente literal en esta ocasión). "Por egoísta, quisquilloso y mamón", me dije. Seguí con el vuelo. Por un momento, mientras paseaba por las colonias aledañas a mi casa, me sentí muy cansado. Me senté en un tupido árbol y la música de mi canción favorita llegaba a mis oídos. Entonces, tuve una idea.

Salí disparado a su casa. Volé hasta allá y me asomé por la ventana grande, que daba hacia la calle. La vi reunida con su familia, platicando con ellos, sentados alrededor de una mesa. Sonreí por mis tonterías. Luego pensé en mi mejor amigo. Me dirigí hacía allá. Volaba con una increíble habilidad, inconcebible por ser novato al respecto. Di piruetas, marometas y todo tipo de movimientos mientras cruzaba al aire. Vi a mi mejor amigo tirado en el sillón de su cuarto, viendo la televisión. Predecible. Volar me daba un gran poder. Fui a todas las casas de los que recordaba. Fui a ver a amigos, familiares y aquella amiga, la guapa, de la que siempre he estado enamorado. De repente, vi venir a lo lejos una ráfaga de colores. Me quedé esperándolos. Llegaron, me envolvieron, los sentí. El azul volteó a sonreírme, siempre queriendo quedar bien. El rojo me cubría y me hacía olvidar mis penas. El violeta me resultó aciago, pero el amarillo me hizo recordar los éxtasis más intensos.

Me sentí caer, me sentí perdido. Cuando estaba a punto de golpear el piso, logré retomar el vuelo pero ya no era tan potente como antes. Tuve que bajar en un parque cercano a mi casa. Un gato lamía sus partes y volteó a verme, le tuve miedo y salí corriendo. Mientras lo hacía, él me gritó: "¿Es que no tienes un cigarro que me regales?" Corrí, corrí, corrí. Pasé oscuros corredores, andadores, banquetas. Volví sobre mis pasos. La pareja de enamorados seguían en la misma posición en la que los dejé, sólo que ahora eran sólo esqueletos, ni siquiera cadáveres putrefactos. Ya sólo quedaban sus osamentas. Corrí. Intenté un par de brincos más, pero ya no logré alzar el vuelo. Llegué a mi casa. Entré jadeando y me fui directo a la cama. Me tumbé en ella y me hundí en el más pesado de los sueños. Las pastillas se habían acabado; el viaje había terminado; la ráfaga de colores jamás volvió.

Jerr. Octubre 21, 2007.

octubre 19, 2007

Happy Tree Friends

Encantador...amente inquietante. Muajajá.

Lalalalá lalalalá biribiriribí biribiriribí lalalalá lalalalá...



octubre 15, 2007

Medio ambiente nuestro

Yo creo que todo empezó con una percepción de que el problema era local. Los problemas sobre contaminación ambiental tenían un fuerte tufo a ser sólo de las ciudades donde ocurrían, que era un mal endémico a la urbanización desenfrenada y todo lo que ella conlleva. Así pues, las estrategias fueron en el sentido de reducir la emisión de gases y el desuso de productos nocivos para el medio ambiente. A finales de los años 1970s ya era notorio que las cosas, en términos ambientales, en la Ciudad de México no iban muy bien del todo, fue entonces que se creó el IMECA, para medir los niveles de contaminación del aire. Pero no fue sino hasta mediados de los 1980s cuando se tomaron medidas más fuertes, como declarar muchas zonas de la Ciudad en áreas de reserva ecológica, y a finales de esta década empezó el llamado Hoy no circula. Tengo la percepción, como decía desde un inicio, que al principio el tema del daño al medio ambiente era visto desde una perspectiva muy local, las estrategias se dirigían en ese sentido. Se procuró sacar las industrias pesadas de las zonas urbanas para incrementar los niveles de calidad de vida. También recuerdo mucho que, por aquellos años de fines de los 1980s y principios de los 1990s, había mucha preocupación por las sustancias que hacían daño a la capa de ozono, como los fijadores en spray.

Sin embargo, con los años, nos dimos cuenta que el problema no era sólo de las ciudades. En realidad, el problema es global. Entre las tantas cosas que nos ha venido a proponer, a imponer y a enseñar la globalización es que en ésto no estamos solos. Aunque sacamos las fábricas de las ciudades, éstas siguieron emitiendo gases nocivos para el planeta y, por ende, para nosotros. En el debate sobre el calentamiento global y el cambio climático, hay quienes lo enfocan a que es cuestión natural, pues el Sol está calentando más hoy en día. Aún si fuera esto cierto, creo que es evidente que la actividad humana ha tenido una injerencia fuerte al respecto. No creo que la innegable existencia de un agujero en la capa de ozono se le pueda atribuir a un "efecto natural", cuando hemos visto como este agujero se ha venido ensanchando en los últimos años, años en los que la actividad industrial contaminante ha crecido de forma desmedida. Supongamos que, en gran parte, fuera cosa de un Sol más enjundioso, eso no hace inútil trabajar por reducir las actividades humanas que sabemos afectan al medio ambiente. Así que no hablamos de algo menor o insignificante; hablamos de hacer lo que está en nuestras manos para mantener la calidad de vida en el planeta en el que vivimos y del cual, por lo pronto, no tenemos cómo salir.

Actualmente, el problema es uno de economía política, según lo interpreto. En efecto, se sabe que hay actividades humanas que afectan al medio ambiente (dejando de lado si son la principal fuente del cambio climático y el daño ecológico o no), el problema, al querer avanzar la agenda al respecto, está en que los incentivos políticos no dan para ello la mayoría de las veces. Dicen Lorenzo Rosenzweig y Michael Rattinger en su texto México y el cambio climático: "El medio ambiente con frecuencia es una de las primeras víctimas a la hora de definir prioridades políticas". Y es muy cierto: no hay ejemplo más claro que la negación del gobierno de EUA a ratificar el Protocolo de Kyoto, el cual pretende reducir la emisión de gases de efecto invernadero. Por principio, George W. Bush no se quiere dar el lujo de perder el apoyo político-económico de los grandes industriales, que evidentemente serían lastimados en sus operaciones y beneficios al aceptar el Protocolo de Kyoto. También, tenemos el ejemplo de los nuevos grandes de Asia, China e India. Mario Molina, premio Nobel mexicano, lo dice claro en una entrevista: a los gobiernos de China e India les preocupa que muchas de las medidas a favor del medio ambiente limiten su desarrollo (que yo matizaría en crecimiento, eso les preocupa en todo caso, pues el desarrollo implicaría ineludiblemente en sus prioridades el aspecto ambiental). En esta misma entrevista, Mario Molina dice bien de que se trata todo esto: "Y esto sólo se puede resolver desde el gobierno, no con la mera buena voluntad de la gente -aunque eso sirve, y tiene que haber conciencia. Pero la mejor conciencia, más que nada, es la que sirve para presionar al gobierno a actuar."

Entonces, si la cuestión es de economía política, démosles incentivos a nuestros políticos para ponerse a pensar en el medio ambiente y en políticas públicas al respecto. Hagamos que el costo de ignorar a la ciudadanía y a los problemas ambientales sea mayor al de perder a un puñado de industriales poco preocupados por el futuro del planeta. Una de las ventajas de vivir en democracia está en que podemos elegir a nuestros gobernantes. Nuestro compromiso debe ser elegir a aquellos que estén preocupados y ocupados en hacer algo por resolver los problemas del medio ambiente y que tengan estrategias claras para poner en orden las actividades humanas nocivas para éste. Porque es cierto, de nada sirve toda la conciencia ambiental sino trasciende al ámbito de la toma de decisiones. Es decir, tanta alharaca a favor del medio ambiente debemos llevarla con contundencia al terreno político, donde al fin y al cabo se concretarán estos esfuerzos. Ojalá las voluntades unidas de este día sirvan para presionar a los gobiernos del mundo a actuar.

Jerr.
Octubre 15, 2007.

octubre 13, 2007

Un fragmentito de Desarrollo y Libertad

Permítasenos comenzar con una distinción entre dos actitudes generales hacia el proceso de desarrollo que podemos encontrar tanto en los análisis económicos profesionales como en las discusiones y los debates públicos. Según la primera, el desarrollo es un proceso "feroz" con mucha "sangre, sudor y lágrimas", un mundo en el que la prudencia exige rudeza. En particular, exige la desatención calculada de algunos aspectos que se consideran "bobadas" (aun cuando los críticos suelan ser demasiado educados para calificarlos así). Dependiendo de cuál sea el veneno favorito del autor, entre las tentaciones a las que hay que resistirse se encuentran las siguientes: tener redes de protección social que protejen a las personas muy pobres, proporcionar servicios sociales a la población en general, alejarse de las rigurosas directrices institucionales a la hora de dar respuesta a dificultades identificadas y apoyar - "demasiado pronto" - los derechos políticos y humanos y el "lujo" de la democracia. Según esta severa actitud, estas cosas pueden defenderse más tarde, cuando el proceso de desarrollo haya dado suficientes frutos: lo que se necesita aquí y ahora es "dureza y disciplina". Las diferentes teorías que comparten esta visión general se diferencian en los distintos tipos de "bobadas" que deben evitarse especialmente y que van desde la blandura financiera hasta la relajación política, desde la realización de abundantes gastos sociales hasta las complacientes ayudas para luchar contra la pobreza.

Esta dura actitud contrasta con otro punto de vista según el cual el desarrollo es un proceso "agradable". Dependiendo de cuál sea la versión de esta actitud, se ponen como ejemplos de lo agradable que es este proceso algunas cosas como los intercambios mutuamente beneficiosos (de los que Adam Smith habló de manera elocuente), el funcionamiento de las redes de protección social, de las libertades políticas o del desarrollo social, o una u otra combinación de estas actividades sustentadoras.

Amartya Sen, Desarrollo y libertad.

Nota aclaratoria: Regularmente presento fragmentos de narrativas, pero en contadas excepciones (como ésta) se citarán algunos textos que me parecen dignos de que todos los tuviéramos en mente, aunque sean textos más "especializados".