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diciembre 16, 2009

La Princesa y el Sapo


¡Gústome mucho! Deben verla.

agosto 05, 2009

¿Será?

Recientemente vi los cortos y debo decir me dejaron intrigado. He aquí los cortos de esta película, 2012, que habrá de estrenarse próximamente.

agosto 16, 2008

Vida y muerte: El Padrino

Recientemente compré la nueva compilación de las películas de El Padrino, en la versión The Coppola Restoration. La saga de El Padrino es, en mi opinión, la mejor de la historia. (Ni modo, en detrimento de Star Wars.) Hoy, por otro lado y precisamente, el profe de Intro al Estudio del Lenguaje nos hablaba de la "paradoja de la Mantis Religiosa", donde la vida imita a la muerte y, en algún punto, pareciera que la muerte imita a la vida. Así, en la historia de El Padrino, las muertes son puntos fundamentales (y, también, necesaria y paradójicamente finales) de las historias de los personajes. Son momentos únicos de la historia de cada quién y, significativamente, son momentos que nadie llega a apreciar, sino que son en función al otro y, en ocasiones, en la soledad del Yo, pero ese Yo no lo percibe ni lo aprecia. Simplemente, ocurre. La muerte ocurre y ya, sin dejar mayor testimonio del que aprecien los demás. Muchas veces, me ha pasado, desde fuera vemos ese momento como la paradoja que mencioné: la vida imita a la muerte; la muerte de cada quién parece reflejar la vida de cada quién.

Muestra de ello es el siguiente trabajo de Sharrukin, que aparece en YouTube, sobre las muertes en El Padrino. En una historia de poder desenfrenado, como lo es ésta, la venganza última siempre aparece en la forma de la Muerte. Es por ello que no deja de ser interesante abordar la película en un trabajo que enaltece las muertes en esta obra fílmica de Francis Ford Coppola. Pensando exclusivamente en Michael Corleone, su punto máximo, su advenimiento como nuevo Don se da cuando, magistralmente, da muerte a los jefes de las Cinco Familias. Sólo entonces se convierte en el nuevo Padrino. Y, finalmente, tras años de buscar hacer legítima a la familia Corleone, no sólo no lo logra sino que pierde a su adorada hija, regresa al origen. En Corleone, Sicilia, muere en completa soledad en una de las mejores escenas del cine: mostrando la verdadera esencia de la muerte; la muerte es única y es propia, es un momento que no se comparte. Además, cargada de enorme peso emocional y simbólico, al estar solo, en condiciones humildes, después de haber acaparado tanto poder. Michael Corleone cae de su silla y el pequeño perro famélico se acerca a olfatear. La muerte imita a la vida.

Los invito a ver este video.


julio 20, 2008

El caballero de la noche

Definitivamente, Batman: El caballero de la noche es una de las mejores películas que he visto en los últimos tiempos. En general, es una película muy completa en términos cinematográficos. Sin embargo, la historia es, quizás, su elemento más importante. La gran pregunta en torno al bien o el mal intrínseco en el hombre y su dimensión social. La eterna pregunta de si hacer lo correcto es lo justo o no. ¿Somos seres tendientes a la bondad o a la maldad? Al final, se confirma la idea: existimos al coexistir.

El personaje de El Guasón es el villano de la maldad pura, magníficamente representado por el fallecido actor Heath Ledger. Un villano cuyo único objetivo es sembrar la anarquía como antesala para la expresión de la "maldad natural" del ser humano. Quiere sembrar el caos para demostrar que el villano no es nada más él, sino que en todos hay un Guasón en potencia, sólo que las normas impuestas nos han domesticado. ¿Cómo luchar contra un villano sin otro motivo que hacer el mal? No hay forma de detener algo o alguien así, porque no tiene algo que lo sujete, que le dé estabilidad o certidumbre.

También está la apoteosis del servidor público que promete el cambio, pero que, al final, no deja de ser un simple hombre. Éste es Harvey Dent, el nuevo procurador de Ciudad Gótica, a.k.a. Dos Caras. Dent es la esperanza de Ciudad Gótica, hasta que el paladín insuperable de la justicia cae en las garras del caos sembrado por el Guasón, pero su debilidad -como lo sabe el Guasón- no es algo que pueda eludir, no es algo contra lo que pueda blindarse a través de sus inamovibles valores y convicciones. Harvey Dent se topa con su naturaleza humana y con el sentimiento que mueve al mundo: el amor. Así, las dos cosas contra las que no puede luchar, lo tumban del pedestal, lo hacen toparse con su realidad humana y lo llevan, en el extremo, a la locura.

Batman, por su parte, sigue la línea de la profunda y compleja personalidad del héroe más oscuro de los cómics. Sigue la lucha interna de Bruce Wayne, personificado con solvencia por Christian Bale.

¡Bravo! Una gran película. Sino está nominada en su totalidad en la próxima serie de premios cinematográficos, podría aceptarse. Pero sería imperdonable que El Guasón de Heath Ledger no estuviera, por lo menos, considerado en las nominaciones a premio por Mejor Actor.

mayo 30, 2008

Cine, política y sociedad

En este momento, veo el programa de mi correligionario y señor padre de gran amiga, Fausto Zapata, Diálogos Políticos. (Pueden visitar su blog aquí.) Me sorprendió el abordamiento del tema cinematográfico en él. Sin embargo, me interesó. Además, logró cambiar mi percepción de Issa López. Como pueden ver en mis "Calis de las Pelis", mi opinión de ella, como cineasta, no es la mejor. De hecho, Efectos Secundarios me parece regular; Casi Divas me parece pésima. Se salva el guión de Niñas Mal. Pienso que Don Fausto hace mucho por darle un lugar innecesario, pues su "cine social" no trasciende, en mi opinión. Por supuesto que subyace la crítica social en sus películas, pero es opacada por otras ideas, expectativas y sumisiones. Su cine aspira a mucho, pero se queda corto.

La cosa es que, al observarla interactuar con un hombre inteligente, Issa López no se achica y contesta, participa e interactúa. Mis prejuicios me impedían creerla capaz de éso. Pésimo, lo sé. Afortunadamente, el programa de Don Fausto, que transcurre en estos instantes, me mostró a una mujer inteligente. El problema, pienso, es que no la utiliza para su cine, porque al compararla con el otro "cine social" se queda corta y su crítica es simple. Aunque ella explica que le da un matiz distinto al engorroso "nuevo cine mexicano" (el cual tiene críticas más profundas, pero también más agobiantes), no me queda el buen sabor de boca del amargo criterio de otras obras, en las de Issa López. No obstante, aplaudo su inteligencia personal. Enseñanza: el trabajo de las personas no necesariamente refleja su capacidad e inteligencia. Raro, pero -ahora sé- posible.

marzo 13, 2008

Sin lugar para los débiles

Es que cómo no, dos palabras: Cormac McCarthy.

Como mi querida amiga, colega y poet-isa, Isa Zapata, aun no se repone del impacto de la película y no nos brinda su visión al respecto (la cual estoy esperando, en lo personal), me le adelantaré. Creo que tengo tan poco que decir. Impactante. Así.

Las actuaciones, muy bien. La cinematografía, excelente. La historia, insuperable.

Javier Bardem está bárbaro, tremendo, magnífico. Creo que Tommy Lee Jones se reedita de otros papeles, pero aquí su melancolía de otros personajes está más sabrosita. Josh Brolin, para sorpresa, estuvo muy bien. Completo en su papel, creo. El personaje que me pareció sobrado, aunque entiendo su importancia (relativa), es el de Woody Harrelson, a quien mandan a acabar con el buenazo del psycho Chigurh. Obvio era que no ocurriría tal cosa.

El final es tan inquietante. La amiga, que me acompañó, salió sin entender emocionalmente -si es que existe tal cosa- y sufrió por un rato. No pienso que me exceda al decir que Chigurh sale librado. Me parece que es evidente, desde la primera escena en que aparece, que ese tipo no "recibirá su merecido". Pobre viejo sheriff. Ha visto tanto en su vida como tal, que nada le sorprende, nos lo dice desde el principio. Aquellos son territorios salvajes. Pero no se había topado con la violencia insospechada y fría de Anton Chigurh, la cual es capaz de obligarlo a retirarse y a sufrir pesadillas por toda la vida.

Le pondría, siendo absolutamente estricto, 9.8. Es una reverenda jalada eso. Así que, concediendo esta vez a la Academia, debo admitirlo: ¡10!

Coronados están los Coen. Más que coronado está Bardem. Infinitamente lejos de nuestro alcance está McCarthy.

febrero 19, 2008

Expiación, deseo y pecado

El pasado viernes vi, casi a medianoche, Expiación, deseo y pecado (increíblemente larga traducción para Atonement, pero bueno). ¡Bravo! ¡Bravo! ¡Bravo! La hora no era la mejor opción para ver una película después de un largo día de "politiquear". Sin embargo, me mantuvo muy atento. Excelentes actuaciones, muy buena cinematografía, insuperable banda sonora, gran historia. Keira Knightley, muy bien. Creo que esta guapa flaquita cada vez se supera más y más. James McAvoy, a quien conocía por papeles menores, se muestra autosuficiente en las artes histriónicas y digno de una calificación casi sobresaliente. Se juega con la temporalidad de una forma importante para lograr la historia que se está contando. Supongo que a varios puede resultarles un poco molesta la extraña temporalidad manejada en la película, pero creo que esta particularidad es lo que hace interesante a la película. Y lo lleva a uno a dimensionar esa parte de los humanos, que es la imaginación, el entendimiento y la búsqueda de motivos y razones.

Con esto quiero pasar a hablar del personaje que me cautivó: Briony Tallis (interpretado en tres etapas, una por Saoirse Ronan, otra por Romola Garai y, finalmente, por una veterana como Vanessa Redgrave). Ese personaje está hecho con magnificencia. Una cosa grande, grande. En términos de la narrativa convencional, los protagonistas serían Cecilia Tallis (Knightley) y Robbie Turner (McAvoy), pero no es hasta el final que uno se da cuenta que la historia es sobre Briony Tallis. Y ese final, tan inesperado como satisfactorio, es uno de los giros cinematográficos más dignos y complacientes que he visto en los últimos tiempos. Grande la muchacha que personifica a Briony en su pubertad. Las otras dos actuaciones excelentes, aunque la de Redgrave es corta, pero decisiva. Yo sólo volvería a ver la película por la actuación de Saoirse Ronan, la Briony de 13 años. La expresión de los ojos en close-up de esa niña son cosa alucinante, de verdad.

Preguntas sobre la historia: ¿Es que el amor puede ser tan profundo y puro como para trascender las barreras del tiempo y el espacio? ¿Puede ser tan real como para dejarlo todo por él, saberlo de repente, sentirlo en un momento y al siguiente entregarse por completo para toda la eternidad?

Empecé bien mi ciclo rumbo a los premios Óscar. Cerca la bala de un diez cerrado. Hay detalles, como pequeñas inconsistencias en la historia, en el sentido de historias laterales inconclusas o poco desarrolladas, que resultan, a mi parecer, innecesarias en todo caso. Sin embargo, el 9.5 -que le puse en "Calis de las Pelis"- está más que merecido.

Nota para tí (tú sabes): Quiero que la veas y luego platicamos. Responde las preguntas en base a la película.

noviembre 18, 2007

Ratatouille: Contra la mediocridad

Ayer quedé MARAVILLADO. Siempre, siempre me pasa con las películas animadas de Disney (hay un par medio chafonas, pero siempre hay algo rescatable y son relativamente buenas). Pero últimamente, muy gratamente, me he topado con dos maravillas entre maravillas. No hace muchos años se estrenó Los Increíbles, película de la dupla Disney-Pixar (que ha sido un reverendo hitazo), una verdadera joya que, desde luego, se llevó el Óscar a la Mejor Película de Animación en aquel año. Lo verdaderamente notable fue que, en su momento, incluso se le candidateaba (¡hasta último momento se le vio muy viable!) para estar nominada a Mejor Película. Es decir, entre las "grandes". Digo, en lo personal me pareció una excelente historia, muy bien contada, ni qué decir de la animación. Ya saben, bien, muy bien. Entonces, mi inquietud de saber se volcó en el hombre que había dirigido aquella película: Brad Bird. El hombre en cuestión resultó para mí un maguito del cine, como director, por ende, un gran narrador de historias. Investigué un poco de su biografía, en la cual destacaba la dirección de un capítulo (o algunos, en realidad nunca lo entendí del todo) de Los Simpson. Después dirigió la cinta de animación tradicional (2-D), Iron Giant, que la verdad sea dicha nunca vi. Luego, hizo Los Increíbles. Por razones logísticas, nunca pude ver Ratatouille en el cine. Ayer la vi en la comodidad de mi hogar y, nuevamente, Brad Bird me dejó feliz.

Ratatouille es una belleza de película situada en la encantadora ciudad de París. La cual, no está de más decirlo, fue maravillosamente lograda en términos de animación por computadora, casi real pero con ese importantísimo dejo de caricatura que no podría faltar. En eso yace la importancia del género, me parece. Cuando surgió Final Fantasy, cuya expresión era más bien realista, supe que no me gustaba ni me gustaría un cine de animación de ese estilo. Por fortuna, Final Fantasy fue un fracaso y la dupla Disney-Pixar sigue acumulando triunfos por entender que la magia de la animación reside en la visión de caricatura, surgida en la animación 2-D. (Al principio, tuve una pequeña rencilla interna con la animación 3-D por desplazar a la 2-D, dejándola obsoleta y con pocos adeptos. Después, saqué toda emoción de por medio y me enfoqué a ver sin tapujos la nueva expresión. Obvio, me gustó.) La historia es muy exitosa: una ratita quiere ser chef y, con la ayuda del Gran Chef Gusteau que se aparece en su imaginación (pues ya está muerto), logra su sueño. Remy, la ratita, tiene el talento culinario pero nunca nos dejan la idea de que se convierte en un buen chef espontáneamente. En todo momento, Remy está aprendiendo a desarrollar su "talento innato" (que mejor dicho es "gusto"), el cual se perfecciona con la práctica, el aprendizaje continuo y la humildad de escuchar. Luego están Linguini y Colette, el chef Skinner y Anton Ego, el crítico que al final con el simple y común platillo de Ratatouille á la Remy se conmueve como nunca y llama a una rata cualquiera "el mejor chef de Francia". Varias ideas a desarrollar, pero poco espacio para hacerlo. Sólo entraré a lo siguiente: la idea del Gran Chef Gusteau, Tout Monde Peut Cuisiner! (¡Todo el mundo puede cocinar!). Es una idea en torno a la medianía y la mediocridad que siempre pueden aplastarse si te lo propones.

Fue entonces cuando, inevitablemente, vinculé la historia de Ratatouille con un texto reciente que leí de Eric Herrán, notable profesor de la dignísima Facultad de Ciencia Política del ITAM, La libertad (Tres expertos opinan). Básicamente, me situo en la idea de Tocqueville, quizás no casualmente filósofo aristócrata francés, sobre la "eterna lucha" entre libertad e igualdad en la democracia liberal. Dice Herrán que si las mayorías democráticas pudieran elegir entre éstas, "con seguridad pondrían a la igualdad sobre la libertad." Y, bueno, el punto importante es que Tocqueville propone que el fundamento a las libertades está en las costumbres, prácticas y creencias. Finalmente, la idea es que fomentando la participación civil y política, el compromiso pues, logrará acabarse con la medianía y la mediocridad que promueve (¿esencialmente?) la democracia. Después, las otras revisiones sobre Mill y Rousseau toman sus propios caminos y muestran las divergencias y convergencias. Sin embargo, hay algo que Herrán no dice explícitamente, pero creo que lo deja implícito y está veladamente mencionado: para los tres teóricos que revisa es posible el perfeccionamiento del hombre. Esta visión positiva en torno a la naturaleza del hombre (sé bien que Remy es una rata, no un ser humano, pero entienden el punto; además hay un momento en la película que esa situación es también debate) es lo que me brinca y hace que vincule el texto de Herrán con Ratatouille. Depende de nosotros y de un inexorable afán de aprender de todo y de todos, el crecimiento personal. La tolerancia y la apertura van implícitas en ello. Podemos ser mejores de lo que ya somos. Siempre habrá una forma de mejorarnos, de perfeccionarnos, de dar lo mejor de nosotros mismos. Au revoir, mes amis.

noviembre 02, 2007

Las mejores películas de terror

En el sitio británico de música HMV se realizó una votación para elegir las diez mejores películas de terror en la historia del cine, muy ad hoc a la temporada, quizás sobre decir. Con ustedes las terroríficas:
  1. El Exorcista (1973)
  2. El Resplandor (1980)
  3. Halloween (1978)
  4. Pesadilla en la calle del Infierno (1984)
  5. El aro (1998)
  6. Masacre en Texas (1974)
  7. La profecía (1976)
  8. Eso (1990)
  9. Hellraiser (1987)
  10. Hostal (2005)

Bueno pues, yo he visto ya siete de las diez, lo cual me da ciertas armas ante la vida, en caso de que alguien me hable de las "diez mejores". Un breve recuento de lo que recuerdo de estas siete. En realidad nunca se me antojó ver Hostal, pero debo admitir que fui casi obligado a hacerlo. Al final, no fue tan terrible. Inicia con muchas chicas guapas, en escenas casi pornos, y unos muchachos calenturientos, que habrán de recibir su merecido. Queda la idea de que lo peor puede ocurrir en los lugares menos esperados, que el mundo está medio jodido (pues hay gente bien retorcida con el suficiente dinero para hacer lo que se le venga en gana) y la escena de la japonesita con el ojo colgando y que se avienta al tren al verse tuerta en un espejo. Eso, el payaso Pennywise, fue un espanto de lo peor cuando fui chico. Le tuve pavor por unas semanas. Cuando la volví a ver, al pasar los años, me dio mucha risa la escena del restaurante y las galletas de la suerte. Quiero leer el libro de Stephen King, dicen es muy superior (suele pasar en adaptaciones). Cuando vi El aro me puso bastante tenso. Memorable la escena donde la condenada fantasmita sale del televisor. La verdad sí brinqué. Freddy Krueger y su Pesadilla en la calle del Infierno tuvieron su magia sólo esa vez, aunque siempre más risible que otra cosa. Las siguientes aventuras son totalmente prescindibles. Halloween. Recuerdo a una muy guapa y joven Jamie Lee Curtis corriendo despavorida de casa en casa y la escena de una rubia sexy descuartizada en un clóset, que, como suele pasar, minutos antes deambulaba semidesnuda por su casa. El Resplandor me gustó, será sobre todo porque me gustan mucho las actuaciones de Jack Nicholson. Lo más importante es que aquí la parte psicológica tiene su importancia y, bueno, la escena de Jack congeladito es excelente. Tiene sus grandes momentos. Finalmente, la primerísima, El Exorcista. Cuando la vi en su reestreno hace unos años, llegué a la sala esperando la más terrorífica y apabullante experiencia de mi vida. Todo gracias a la sugestión de mi señor padre, que no se cansaba de decirme que era lo más espantoso que había visto en toda su existencia. Al final, sólo fui asustado en la escena en que el padre Carras está solo y meditabundo, todo en silencio y, de repente, suena el teléfono. Después, la he visto en toda oportunidad y le encuentro elementos interesantes e importantes. Por lo que ahora supongo que, más bien, es una historia de terror para la reflexión. No es inmediato el terror. Te llevas la tarea a casa de pensar en lo "maligno", en lo "inexplicable", en el "terror" que todos llevamos dentro. No he visto Masacre en Texas, ni La Profecía, ni Hellraiser. ¿Algunas sugerencias sobre películas de terror que no alcanzaron el Top 10 pero tal vez dignas de serlo? ¿Comentarios sobre estas diez? Antes de que se nos acabe el último aliento espectral sería bueno decirlo...

Hasta a mí me daría miedo

La verdad, la verdad, la verdad, no me gustó mucho la nueva versión de Hasta el viento tiene miedo. Tampoco es que la primera versión fuera mi hit, pero sí estaba un poco mejor. Horror gótico le llaman a éste de ambientes tenebrosos. (Click aquí para mayores referencias de la versión de 1967.) Creo que el "terror psicológico" está mejor logrado en la primera (y no es que éste sea el mejor de todos). Bueno, claro está, hoy estamos acostumbrados a otro tipo de "cine de terror", más explícito, por decirlo de alguna forma. En fin, salvo la canción de Belanova para esta película, la belleza relativa de las colegialas con problemas de anorexia y una escenita de striptease con Mafer Malo (sí, la misma pequeñuela rubia que hablaba de cine en 24xsegundo y que, ahora sé, ha dejado de ser una niña, lo que descubrí con viril satisfacción gracias a la susodicha escena), no hay más allá. Unos cambios en la historia medio innecesarios y "perversones", como para hacerla más entretenida para la actualidad, que no habré de decir para no revelar el final. Entonces, me quedo con la canción de Belanova, un fragmento de la primera versión y, como aún no está en la red, el bello recuerdo de la niña Malo bailando al ritmo de "fuera ropa".